Botiquín médico
El consumo se ha desacelerado y cambiado los hábitos de consumidores por los acontecimientos del operativo del pasado 22 de Febrero contra el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) revela un análisis de Nielsen IQ.
Los datos revelan que la interrupción de actividades en algunos estados de la República Mexicana, generados por bloqueos en carreteras federales e incidentes en puntos de venta y servicios, han generado una desaceleración nacional del 6.5 por ciento en el volumen de consumo de los mexicanos.
Su contracción se agudiza en las regiones de Occidente y el Bajío, en las que ciudades estratégicas han registrado variaciones negativas en el valor de ventas superiores al 20 por ciento.
Puntualiza que en Guadalajara e Irapuato, el indicador de reducción de ventas se situó en 20.9 por ciento y 20.7 por ciento respectivamente; mientras que, en León la variación fue del 20.5 por ciento.
Otras localidades clave fueron Tepic con 18.5 por ciento; Morelia, 16.1 por ciento, y Puerto Vallarta con 16.1 por ciento, lo que también reflejan esta tendencia a la baja, lo que evidencia la correlación directa entre la movilidad ciudadana y el desempeño de los autoservicios en los estados de Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
«La crisis de inseguridad que se detonó el pasado domingo 22 de Febrero provocó que el consumo presentara una desaceleración en los autoservicios, impactando la dinámica comercial a nivel nacional con una caída del -6.5 por ciento en comparación con la semana anterior».
Raquel Jiménez, Directora de Customer Success para NIQ México
El análisis de categorías permite observar un cambio en las prioridades de compra, donde el consumidor ha migrado de productos de consumo inmediato a artículos de previsión y larga vida de anaquel, como respuesta al miedo y como acción preventiva de quedarse más tiempo en sus hogares.
En el mercado de Guadalajara, categorías tradicionalmente estables como los refrescos retrocedió 14.7 por ciento; la leche blanca, 17.9 por ciento, y las botanas un 22.2 por ciento, fueron las que tuvieron mayores contracciones.
En contraste, se identificó un crecimiento atípico en la demanda de botiquines, sardinas y atún enlatado; mientras que, el agua natural se posicionó como la categoría de bebidas no alcohólicas con la menor resistencia a la baja, al registrar apenas una disminución de 6.4 por ciento.
Una dinámica similar se observó en la ciudad de León, donde el gasto en productos de alta rotación como el Yogurt baja 20.5 por ciento; botanas 23.4 por ciento, y pan de caja, bollería y tostado, 22.2 por ciento, se vieron desplazados por la adquisición de pescado y mariscos congelados, sardinas e incluso arenques, que se colocaron como las categorías con mayor crecimiento positivo.
«En ciudades clave como Guadalajara y León, registramos variaciones en el valor de ventas de doble dígito por encima del 20 por ciento. Es relevante destacar que productos con larga vida en el anaquel, como las sardinas y los botiquines, han ganado relevancia frente al consumo habitual de refrescos y botanas, lo que refleja una adaptación del canasto de compra hacia necesidades de contingencia ante la falta de movilidad ciudadana en zonas específicas».
Raquel Jiménez, Directora de Customer Success para NIQ México
Concluye la consultora que los datos confirman que los factores externos de seguridad actúan como un disruptor crítico en la cadena de valor, alterando no solo la logística de distribución, sino la psicología del gasto y la composición del ticket promedio en el corto plazo.
