Pesos y Dólares
El tipo de cambio peso-dólar cierra la semana del 09 al 13 de Marzo con depreciación de 0.84 por ciento o 15 centavos, cotiza 17.95 pesos, toca un mínimo de 17.7495 y un máximo de 17.9722 pesos por dólar, respeta la resistencia de 18.00 pesos por dólar.
La depreciación del peso mexicano ocurre a la par de un fortalecimiento del dólar de 1.11 por ciento de acuerdo con el índice ponderado, avanza por segunda semana consecutiva y acumula un incremento de 2.46 por ciento en ese periodo.
El dólar cierra la semana en su mayor nivel desde el 02 de Diciembre de 2025. El dólar continua con avance por mayor aversión al riesgo por la guerra en Irán.
Durante la semana del 09 al 13 de Marzo de 2026, la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continua con escalada y se consolida como el principal factor de riesgo para los mercados financieros globales.
El conflicto ha generado una fuerte incertidumbre debido a su impacto potencial sobre la oferta energética mundial, particularmente por el papel estratégico del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del comercio mundial de petróleo.
Estados Unidos ha ejecutado ataques contra objetivos estratégicos dentro de Irán, con el objetivo declarado de debilitar su capacidad militar, particularmente su infraestructura de misiles, su industria de drones y su flota naval.
El ministro de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declara que la operación busca evitar que Irán desarrolle armamento nuclear.
Al mismo tiempo, Israel ha llevado a cabo bombardeos contra objetivos en Teherán y otras zonas estratégicas, reforzando la presión militar sobre el gobierno iraní.
Por parte de Irán, la respuesta ha incluido ataques con misiles y drones contra objetivos en varios países del Golfo Pérsico, así como contra infraestructura energética y transporte marítimo.
Además, el ayatolá señaló en la semana que el estrecho de Ormuz deberá permanecer cerrado y advirtió que podrían abrirse nuevos frentes de guerra si continúan los ataques.
Ante el riesgo de bloqueos prolongados sobre el suministro energético, varios gobiernos y organismos internacionales comenzaron a tomar medidas para mitigar el impacto económico. }
La Agencia Internacional de Energía anuncia la liberación coordinada de aproximadamente 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas.
Esta decisión representa la mayor liberación de reservas en la historia de la organización y busca compensar la reducción en la oferta global de crudo.
Sin embargo, estos 400 millones de barriles de petróleo podrían compensar el déficit de oferta solamente durante 19 días.
Al pasar los 19 días, el precio del petróleo podría enfrentar presiones adicionales al alza, ante la menor oferta de petróleo y la menor cantidad de reservas.
La evidencia de presiones inflacionarias ante incrementos en precios de energéticos. Este incremento en los precios de la energía tiene implicaciones importantes para la inflación global.
Los energéticos son un insumo clave para el transporte, la producción industrial y la agricultura, por lo que un aumento sostenido en su precio tiende a transmitirse a los costos de alimentos y otros bienes.
Además, existe fuerte correlación entre los precios del petróleo (WTI) y los precios internacionales de alimentos, pues el maíz es utilizado para la producción de etanol.
Asimismo, varios fertilizantes se derivan del petróleo y gas natural, por lo que se encarece el proceso de cultivo de productos agrícolas y de granos para alimentar ganado.
Al considerar la información de los últimos 10 años, ante un incremento del precio del petróleo del 01 por ciento, los precios de los alimentos se elevan 0.41 por ciento.
Los precios del petróleo han subido cerca de 32 por ciento desde que inició la guerra, esto implicaría un incremento en los precios de los alimentos de 13 por ciento.
La última vez que se observó algo similar fue en marzo del 2022, cuando el índice de precios de alimentos subió 13.10 por ciento mensual, ante el comienzo del conflicto en Ucrania.
En el caso de México se esperan presiones inflacionarias. Los precios al consumidor en México para el gas LP, gas natural y gasolina de alto y bajo octanaje son sensibles a las variaciones en precios del mercado internacional de materias primas.
Aun y cuando los precios internacionales de la gasolina se mantengan estables el resto de la primera quincena de Marzo (no siguen subiendo, pero tampoco se corrigen a la baja) se registrarían presiones inflacionarias.
Un impacto de la inflación de energéticos de 01 por ciento quincenal en la primera mitad de Marzo (cerca de 1/3 del impacto estimado por el alza en precio de gasolina de referencia de Estados Unidos), puede impulsar la inflación no subyacente a 3.7 por ciento anual y la inflación general a 4.3 por ciento en el mismo periodo.
En la semana el gobierno anunció un acuerdo para que el precio de la gasolina magna no suba de 24 pesos por litro. Esto se puede lograr a través de subsidios a mayoristas, la disminución del IEPS a combustibles o reduciendo el margen de los distribuidores.
En la semana que termina no hubo estímulo fiscal al IEPS para ningún tipo de gasolina, por lo que los consumidores pagaron la cuota completa.
En años como el 2018, 2021 y el 2023, el estímulo otorgado fue en promedio 30 por ciento, con lo que los ingresos por IEPS representaron solamente 3.5 por ciento de los ingresos presupuestarios, 2 puntos porcentuales por debajo del 5.5 por ciento promedio observado en años con bajo estímulo (como 2020, 2024 y 2025).
Si el 2026 fuera un año similar, que en promedio se otorgaran estímulos al 30 por ciento, se podrían perder cerca de 175 mil millones de pesos en ingresos presupuestarios.
Sin recortes al gasto, esto podría inflar los requerimientos financieros del sector público a 4.6 por ciento del PIB, por encima del 4.1 por ciento estimado en el presupuesto del 2026.
Si se aplica un estímulo más alto como en 2022, del 90 por ciento del IEPS, el déficit subiría a 5.3 por ciento del PIB. Esto haría que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público subiera de 51.7 por ciento del PIB en 2025 a 54.3 por ciento en 2026, por encima del 52.3 por ciento planeado y la deuda bruta subiría de 55.9 por ciento en 2025 a 59.3 por ciento en 2026, por encima del 57.4 por ciento planeado.
Divisas
En la canasta amplia de principales cruces, las únicas divisas apreciadas en la semana fueron el peso colombiano con 2.06 por ciento; peso argentino, 1.20 por ciento; sol peruano, 0.85 por ciento; ringgit de Malasia, 0.23 por ciento, y el yuan chino con 0.01 por ciento.
Las divisas más depreciadas en la semana fueron: corona sueca, 3.13 por ciento; rand sudafricano, 2.40 por ciento; corona checa, 2.14 por ciento; florín húngaro, 2.08 por ciento; rublo ruso, 1.97 por ciento, y el dólar neozelandés con 1.96 por ciento.
En el año, las divisas más apreciadas son: dólar australiano, 4.56 por ciento; peso argentino, 3.70 por ciento; real brasileño, 3.18 por ciento; corona noruega, 3.14 por ciento; ringgit de Malasia, 2.99 por ciento, y el peso colombiano con 2.00 por ciento.
El peso mexicano se ubica en la posición 10 entre las más apreciadas, acumula un avance de 0.32 por ciento frente al dólar.
Las divisas más depreciadas en el año son: florín húngaro, 5.35 por ciento; zloty polaco, 4.35 por ciento; corona checa, 4.12 por ciento; won surcoreano, 3.72 por ciento; corona danesa, 2.88 por ciento, y la lira turca con 2.88 por ciento.
Además, la especulación a favor del peso mexicano sigue a la baja en el mercado de futuros de Chicago. En la semana comprendida entre el Miércoles 04 y el Martes 10 de Marzo, las posiciones especulativas netas a la espera de una apreciación del peso se redujeron en 4.20 por ciento o 3 mil 232 contratos, quedan en 73 mil 811 contratos, cada uno de 500 mil pesos.
Con la disminución suman 07 semanas de caídas, acumula un retroceso de 33 mil 342 contratos o 31.12 por ciento.
En este periodo, las posturas brutas a favor del peso acumulan una caída de 40 mil 697 contratos o 26.53 por ciento, mientras que las posturas brutas en contra del peso acumulan una caída menor, de 7 mil 355 contratos o 15.90 por ciento.
La última vez que se observaron más de 7 caídas semanales consecutivas en las posiciones netas, ocurrió en el periodo de 08 semanas entre el 30 de Julio y el 17 de Septiembre del 2024.
En la semana, el euro toca un mínimo de 1.1411 y un máximo de 1.1667 dólares. La libra toca un mínimo de 1.3219 y un máximo de 1.3483 dólares. El euro-peso toca un mínimo de 20.3392 y un máximo de 20.7722 pesos.
Mercados, empresas y valores
Los mercados de capitales cierran la semana con fuertes pérdidas debido al incremento en la aversión al riesgo a nivel global y a temores de que el fuerte incremento en los precios de los energéticos tenga consecuencias en las instituciones financieras a nivel global.
En Estados Unidos, el Dow Jones registra una caída de 1.99 por ciento, liga 3 semanas de caídas. El Nasdaq Composite con una pérdida de 1.26 por ciento, cae en 7 de las últimas 8 semanas, mientras que el S&P 500 baja 1.60 por ciento, cae en 5 de las últimas 6 semanas.
Al interior, resaltaron las pérdidas de los sectores: financiero (-3.44 por ciento), industrial (-3.18 por ciento) y consumo discrecional (-3.00 por ciento).
En Europa, el STOXX 600 registra una pérdida de 0.47 por ciento, cae por segunda semana al hilo, algo que no ocurría desde la última semana de Octubre y la primera de Noviembre.
El DAX alemán con una caída de 0.61 por ciento, presenta 2 semanas de caídas, mientras que el FTSE 100 de Londres pierde 0.23 por ciento, cae por segunda semana consecutiva, luego de una racha de 5 semanas al hilo de ganancias.
En México, el IPC de la BMV cierra la semana con una pérdida de 2.47 por ciento, cae por cuarta semana al hilo, algo que no ocurría desde Mayo y Junio del 2024.
Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Becle (-9.20 por ciento), Coca-Cola Femsa (-6.67 por ciento), Sigma (-6.29 por ciento), Liverpool (-5.52 por ciento) y Chedraui (-5.17 por ciento).
El petróleo WTI cierra en 97.99 dólares por barril, con un avance semanal de 7.83 por ciento. Además, toca un máximo de 119.48 dólares por barril, nivel no visto desde Junio del 2022. El WTI suma 04 semanas seguidas de ganancias y desde que empezó la guerra acumula un avance de 46.05 por ciento.
El petróleo Brent acaba la semana en 102.67 dólares por barril, con un avance de 10.77 por ciento. Además, tocó un máximo de 119.50, nivel no visto desde Junio del 2022. Así, el Brent hila 04 semanas seguidas al alza y desde que comenzó la guerra acumula un avance de 40.85 por ciento.
La gasolina en Estados Unidos termina la semana en 3.03 dólares por galón, con un aumento de 10.44 por ciento.
Además, toca un máximo de 3.22 dólares por galón, nivel no visto desde 28 de Julio del 2022. En este sentido, la gasolina suma 04 semanas consecutivas de ganancias y desde que empezó la guerra, este commodity acumula un incremento de 32.71 por ciento.
El gas natural en Europa culmina la semana en 50.11 euros por MWh, con un retroceso semanal de 6.13 por ciento.
Esta caída vino en respuesta a que solamente la semana pasada ganara 67.04 por ciento. Sin embargo, su precio se mantiene elevado, pues desde que inició la guerra acumula un incremento de 56.81 por ciento.
El gas natural en Estados Unidos concluye la semana en 3.14 dólares por millón de BTU, con un retroceso de 1.57 por ciento.
La caída de este commodity se dio como parte de una corrección a la baja luego de que la semana pasada ganó 11.44 por ciento.
Además, su precio se mantiene elevado, pues suma un incremento de 9.79 por ciento desde el 27 de Febrero, cuando comenzó la guerra.
El conflicto también se ha reflejado en mayores costos de transporte marítimo. De acuerdo con WCI, la referencia global de precio subió 8.40 por ciento en la semana, acumulando un incremento de 11.80 por ciento desde que inició la guerra.
En el acumulado de 2 semanas, destacan las rutas de Shanghái a Rotterdam, con un incremento de 16.67 por ciento, Shanghái a Los Ángeles, con un incremento de 14.24 por ciento y Shanghái a Nueva York con 11.15 por ciento.
Se prevé que las rutas procedentes desde Asia muestren mayores incrementos si el conflicto se prolonga, pues el crudo proveniente del golfo Pérsico tiene como destino principal el mercado asiático, lo que encarece las labores de abastecimiento de combustible en esa región.
Gabriela Siller
Directora de Análisis Económico-Financiero
Banco BASE
