El desempeño económico para la segunda mitad se prevé moderado por las cuestiones de inseguridad pública, incertidumbre en estado de derecho y la renegociación del T-MEC han generado estancamiento en la inversión, enfatiza el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su documento semanal Análisis Económico Ejecutivo señala que durante Abril en la mayoría de los indicadores macroeconómicos se tuvo un desempeño sorpresivo en el aumento de la actividad económica en su conjunto.
Sin embargo, las cifras para meses siguientes en consumo y la inversión presentaron cifras menores, pero la inversión pública se mantuvo al alza al mostrar un aumento mensual de 3.5 por ciento y anual de 19.5 por ciento.
No obstante, este comportamiento contrasta con el reporte de la Secretaría de Hacienda en el que señala que tan sólo en Mayo el gasto en inversión física se contrajo a una tasa anual de 12.4 por ciento.
El consumo privado, principal motor del crecimiento, dada su incidencia dentro del PIB, también en Mayo presenta signos de una debilidad al registrar un incremento de 0.1 por ciento, cifra inferior a la esperada de 0.4 por ciento.
Bajo esta panorámica los especialistas prevén un limitado crecimiento por las cuestiones de inseguridad pública, la incertidumbre generada por cambios en las leyes o reglas que afectan las decisiones de inversión.
Además, hay que sumar las preocupaciones por la situación del T-MEC que han frenado los flujos de inversión y limitado un mayor dinamismo de la economía mexicana.
En este contexto se anticipa que la evolución de los principales indicadores económicos no muestra indicios claros de que este dinamismo se mantenga en la segunda mitad del año y se proyecta un crecimiento de 1.1 por ciento por el Banco de México (Banxico).
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