informal laboral
La incertidumbre comercial y bajos niveles de crecimiento no ayudan a generar condiciones para avanzar contra la informalidad laboral, advierte el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
En América Latina, los empleadores pagan en promedio un 50 por ciento adicional al salario en costos laborales no salariales, impulsados por contribuciones a la seguridad social y regulaciones laborales, reporta el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID).
La consultora TrustyPay reporta que un empleado que gana el salario mínimo en este 2026 de 9 mil 451.20 pesos con todos los beneficios de ley al empleador le cuesta 13 mil 600.67 pesos mensuales cuando en el 2018 el costo era de unos 4 mil 108.74 pesos.
En las administraciones de los presidentes López Obrador y Sheinbaum Pardo la recuperación salarial pasó de 88.36 pesos a 315.04 pesos en 2026, lo que representa un incremento del 256 por ciento y una recuperación del poder adquisitivo de 154 por ciento.
Anteriormente, el salario mínimo permitía adquirir 0.78 canastas básicas, mientras que con la política de recuperación salarial acordada entre el sector empresarial, obrero y gubernamental, alcanza para la adquisición de 1.91 canasta básicas actualmente.
El generar condiciones dignas laborales en las últimas 2 administraciones federales todavía no logra abatir la informalidad laboral que es de 55 por ciento y al inicio de la administración López Obrador era de 56.7 por ciento.
“Hay un estancamiento en el empleo formal por varios aspectos que resiente el sector productivo por diversas cargas, el que genera el empleo directamente, entre las que se encuentra recientemente la incertidumbre que genera la renegociación del T-MEC y el crecimiento mínimo de la economía”:
Didier García Maldonado, presidente de la Comisión Representativa ante Organismos de Seguridad Social (CROSS) del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
Por último, el integrante del IMCP advierte que mientras se mantengan las condiciones de incertidumbre y bajos niveles de crecimiento económico, el sector privado no tendrá las condiciones para absorber los incrementos de costos laborales y crear nuevas fuentes de empleo con las prestaciones de ley.

