Aviones
La industria de la aviación en México va por un cielo transparente con la utilización de combustibles amigables con el medio ambiente y programas que apoyan acciones para mejorar la ecología.
El vicepresidente de sostenibilidad y desarrollo corporativo de Volaris, Dionisio Pérez Jácome, con el lanzamiento del programa “cielito limpio” que comenzó en 2015 los convierte en la primera aerolínea mexicana con un programa de compensación de gases efecto invernadero, herramienta estratégica de transición”.
El año pasado la aerolínea compensó más de mil 100 toneladas de CO₂ a través de cielito limpio y las aportaciones que realizan de manera voluntaria los clientes para mejorar el medio ambiente a través de proyectos de generación de electricidad conectada a la red a partir de fuentes renovables y en quema o uso de gas de relleno sanitario, entre otros.
Aeromexico cuenta desde 2013 con el programa Vuela Verde, también una contribución voluntaria que se realiza al comprar el boleto, cuyos fondos se destinan a proyectos de protección y gestión forestal en estados como Puebla y el Estado de México.
Agrega que esta medida estratégica se encuentra acompañada con medidas de uso de combustibles sostenibles con una inversión en la startup norteamericana CleanJoule “y esperamos pronto hacer algo así en México” y optimización de tutas para reducir el uso de combustible, y más en esta coyuntura de precios elevados a nivel internacional por el conflicto del estrecho de Ormuz y sus efectos en los precios de los combustibles.
En Junio de 2023 dio a conocer que Volaris suscribió junto con Indigo Partners, GenZero, Cleanhill Partners y las compañías aéreas Frontier Airlines y Wizz Air, un acuerdo de inversión de 50 millones de dólares (mdd) que busca acelerar la producción de combustible sostenible (SAF, por sus siglas en inglés) en el mundo, a través de la startup norteamericana CleanJoule y como parte de la inversión, adquirirá alrededor de 30 millones de galones de SAF E.
Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) proyecta la construcción de plantas de SAF, en una primera etapa, con ubicaciones estratégicas en la Ciudad de México y Cancún, destinadas específicamente, en el corto plazo, a la mezcla de SAF como parte de la transición hacia energías limpias y el cumplimiento de compromisos ambientales asumidos ante la OACI.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) señala que el combustible SAF podría contribuir potencialmente con hasta 65 por ciento de las reducciones requeridas para que el sector aéreo alcance cero emisiones en 2050.
Pérez Jácome destaca que la aerolínea que comenzó operaciones con inversionistas participantes como Emilio Azcárraga Jean, Carlos Slim Slim Helú, Pedro Aspe Armella enfatiza que el 60 por ciento de su flota compuesta por 157 aviones con tecnología Neo orientadaa motores más eficientes entre un 15 a 18 por ciento en el consumo de combustible y emisión de contaminantes.
