Inversiones ONU
México recibe más del 20 por ciento de la Inversión Extranjera Directa (IED) que se registrara en 2025, de acuerdo con el Informe sobre las inversiones en el mundo 2026 de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
La inversión global el año anterior fue de 1.6 billones de dólares y la región de América Latina capta 187 mil 692 millones de dólares, de los que México recibiera 40 mil 871 mdd, es decir, un 21.7 por ciento del capital extranjero que llega a Latam.
La UNCTAD publicó hoy el _Foreign Investment Report 2026_ , donde México escaló en el ranking del 11° (2024) al 10° principal destino de Inversión Extranjera Directa en 2025, sumando 41 mil millones de dólares en IED. @Claudiashein @m_ebrard @SE_mx
— Luis Rosendo Gutiérrez (@LuisRosendo_) July 7, 2026
El reporte destaca que las perspectivas para 2026 son difíciles por la incertidumbre en torno a la política comercial, tensiones geopolíticas, los conflictos, altos costos de financiamiento y la fragmentación económica sobre las decisiones de inversión.
Además, se anticipa que la competencia por proyectos vinculados a industrias estratégicas se intensifique a medida que los gobiernos busquen asegurar futuras fuentes de crecimiento y ventaja tecnológica.
Se destaca que las áreas de centros de datos, petróleo y gas, y, semiconductores fueron los principales ejes rectores de la inversión empresarial en la infraestructura de la nueva era digital.
El año pasado los países adoptaron un récord de 229 medidas de política de inversión, la mayoría diseñadas para atraer inversiones hacia industrias estratégicas, apoyar prioridades económicas nacionales o responder a preocupaciones de seguridad económica.
El reporte enfatiza que para la atracción de capitales se deben contemplar cadenas de valor en evolución, mejores mecanismos de facilitación de la inversión, infraestructura confiable, capacidades de la fuerza laboral, desarrollo de proveedores y mercados regionales que hagan más viables los proyectos.
También será necesaria la cooperación internacional para garantizar que las asociaciones de inversión apoyen mercados resistentes como las prioridades de desarrollo de las economías de acogida.

