La falta de pago a proveedores de Petróleos Mexicanos (Pemex) repercute en problemas financieros para el sector empresarial y genera presiones para liberar adeudos porque por parte de la petrolera del Estado, destaca la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Coparmex reconoce el esfuerzo de la administración Sheinbaum Pardo por sanear las finanzas de Pemex, pero empresarios han perdido su patrimonio personal por no poder enfrentar compromisos fiscales, laborales o financieros derivados del incumplimiento de pagos por parte de Pemex.
La afectación se concentra especialmente en zonas clave para el desarrollo energético del país como Ciudad del Carmen, Tapachula, Hidalgo, Irapuato, Tamaulipas, Oaxaca, Reynosa, Tabasco, Tampico y Veracruz, donde cientos de proveedores ven amenazado su futuro y el de sus comunidades.
Coparmex reconoce el avance del 20 por ciento para saldar los adeudos con sus proveedores y contratistas, sin embargo, hay distintas empresas han denunciado presiones indebidas y posibles actos de corrupción al interior de Pemex para liberar pagos legítimamente adeudados.
El sector patronal advierte que Pemex y/o el gobierno federal cancelen o renegocien contratos heredados que resulten excesivos o desventajosos, como ya se ha hecho en sexenios anteriores.
La petrolera estatal acumula una deuda financiera total superior a los 2 billones de pesos, que incluso creció 3.8 por ciento al cierre de 2024.
Ante este panorama, es indispensable que se consideren esquemas de reestructuración interna que mejoren la eficiencia operativa y financiera para convertirla en una empresa verdaderamente productiva y sostenible en el tiempo.
México necesita una empresa petrolera sólida, pero no a costa de debilitar al ecosistema empresarial que históricamente ha respaldado su operación. Pemex no puede avanzar si arrastra consigo a las empresas que le han brindado soporte técnico, logístico y operativo durante décadas, concluyó Coparmex.