Pesos y dólares
El tipo de cambio peso-dólar inicia la sesión con depreciación de 0.79 por ciento o 13.6 centavos, cotiza 17.35 pesos, toca un mínimo de 17.2098 y un máximo de 17.4028 pesos por un fortalecimiento del dólar estadounidense de 0.36 por ciento, de acuerdo con su índice ponderado.
El dólar avanza por quinta sesión consecutiva, acumulando una ganancia de 1.17 por ciento en ese periodo. El avance del dólar se debe a la cautela del mercado ante los limitados avances observados durante la visita del presidente Donald Trump a China.
Aunque ambos países mantuvieron un tono diplomático positivo y reiteraron su disposición al diálogo, persisten tensiones importantes en temas comerciales, tecnológicos.
No se alcanzaron acuerdos en materia comercial que moderen la posición proteccionista de Estados Unidos. Trump señaló que no discutió con Xi Jinping una posible extensión de la tregua arancelaria entre ambos países y no hubo conversaciones sobre reducción de aranceles.
Al mes de Marzo, las importaciones de origen chino pagaron en Estados Unidos un arancel promedio del 22.01 por ciento.
También en la guerra entre Estados Unidos e Irán continúa y se esperaba que la visita a China pudiera ofrecer una ruta más clara para su conclusión. Persisten las preocupaciones geopolíticas relacionadas con Medio Oriente, luego de que Trump reiterara que Irán no puede desarrollar armas nucleares y señalara que la última propuesta iraní para terminar la guerra fue insuficiente.
El presidente estadounidense indicó que aceptaría un acuerdo en donde Irán se comprometa a no enriquecer uranio con fines militares durante 20 años. Asimismo, Trump mostró menor interés en mantener el cese al fuego y advirtió que Estados Unidos podría retomar ataques militares contra objetivos iraníes.
Las declaraciones aumentaron la aversión al riesgo en los mercados financieros, especialmente debido a que no hubo avances concretos respecto a la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La persistencia del conflicto y el riesgo de interrupciones en el comercio energético global impulsaron la demanda por activos refugio como el dólar estadounidense y presionan al alza los precios de energéticos.
