Rodrigo Castilla
Citrus Patrimonial ha invertido mil millones de pesos (mdp) en el cultivo de limón persa de exportación a Estados Unidos, y varios países asiáticos.
La empresa adquirió 150 hectáreas cerca a Quintana Roo en Yucatán para plantios de limón persa. En este nuevo predio se desarrollarán cultivos de limón persa destinados a atender la creciente demanda de mercados internacionales, principalmente Estados Unidos y diversos países de Asia.
Castilla destacó que se han invertido más de mil millones de pesos para exportar limón persa a Estados Unidos, el principal comprador de limón mexicano, al adquirir cerca del 98 por ciento de las exportaciones nacionales.
De acuerdo con la empresa, durante los primeros 48 meses los árboles crecen y alcanzan su etapa productiva; posteriormente, a partir del mes 49, las utilidades generadas se distribuyen 65 por ciento para el inversionista y 35 por ciento para la operación, cuidado y manejo del cultivo.
“El inversionista compra su ticket, una vez que paga el enganche del 30 por ciento se plantan sus árboles, después se plantan sus árboles, después durante 48 meses paga su financiamiento, que es lo que tardan los árboles en crecer y al mes 49 recibe su primer rendimiento. El retorno de la inversión lo ve en el octavo año y después le quedan de 16 a 18 años de puros rendimientos mensuales. En esos 4 años se eleva la plusvalía del ticket inicial, primer ticket costaba 145 mil y ahorita cuesta 300 mil se beneficia al momento de quererlo vender a parte del rendimiento del producto”.
Rodrigo Castilla, VP Citrus Patrimonial
Las ganancias se entregan a los inversionistas a través de un fideicomiso transparente, diseñado para garantizar seguridad jurídica, claridad en la operación y protección frente a la inflación.
Uno de los factores que hace atractivo este cultivo es que no se trata de un producto estacional, ya que puede tener hasta 14 cortes en un periodo de 12 meses, lo que permite mantener producción constante durante todo el año.
Citrus Patrimonial se encarga de todo el proceso productivo, que incluye cultivo, mantenimiento, cosecha y comercialización, tanto en mercados nacionales como internacionales.
Con este proyecto estamos contribuyendo al desarrollo económico y social de otras regiones de Yucatán, lo que permite impulsar la economía local a través de mejores trabajos y fomentar un desarrollo más armónico en el estado, en el que durante muchos años la actividad se concentraba principalmente en Mérida, Progreso y Chichén Itzá, este último impulsado por el turismo, concluye Castilla.
