Data center
Las principales tendencias en infraestructura tecnológica de las empresas para el 2026 se basan en la escalabilidad, disponibilidad y servicio de acuerdo con su análisis de datos y patrones emergentes de F5.
Lori Mac Vittie, Ingeniera Distinguida de F5, explicó que estos planteamientos no deben entenderse como predicciones, sino como pronósticos fundamentados en la observación cuidadosa de tendencias que ya están en movimiento.
La primera es que las organizaciones realizarán principalmente sus inversiones en infraestructura de servicio, escalabilidad y latencia, más que en entrenamiento de modelos.
Investigaciones de F5 muestran que el 80 por ciento de las organizaciones ya gestionan sus propios servicios de servicio, escalabilidad y latencia, consolidándolos como cargas de trabajo de primera clase.
Este cambio impactará directamente en áreas críticas de TI como rendimiento, capacidad, energía y ubicación de la infraestructura, obligando a rediseñar arquitecturas originalmente pensadas para la capacitación.
La segundo aborda los actuales servicios de alojamiento de modelos que evolucionarán hacia ofertas completas de escalabilidad y latencia como servicio.
Se estima que cerca del 78 por ciento de las organizaciones dependerán de este modelo en 2026, lo que permitirá a empresas más pequeñas competir sin necesidad de poseer infraestructuras complejas.
Además, se abrirán oportunidades para mercados de baja latencia y nuevos esquemas que permitirán reducir la complejidad a la IA en tiempo real.
La tercera se refiera a la IA agentica dejará de limitarse a predicciones estáticas y se integrará en bucles continuos de interacción, como la planificación, la gestión de estados y el diálogo.
Gartner estima que para 2026 el 40 por ciento de las aplicaciones empresariales incorporará agentes especializados.
Este escenario exigirá menor latencia, enrutamiento inteligente, mayor uso de caché y una convergencia cada vez más difusa entre la inferencia en la nube y los usuarios.
La cuarta tendencia es la necesidad de respuestas en tiempo real y la limitada tolerancia a la latencia o tiempos de respuesta tardados, lo que impulsará hacia entornos híbridos.
Casos como VR/AR, sistemas autónomos, IoT y aplicaciones industriales demandarán este enfoque, apoyados por hardware especializado, aceleradores de pequeño tamaño y modelos optimizados que se adapten entre la nube y los ususarios.
Por último, el crecimiento de la infraestructura y su disponibilidad traerán consigo mayores exigencias regulatorias y de cumplimiento.
Las organizaciones deberán garantizar decisiones rastreables, explicables y auditables.
De acuerdo con F5, el 87 por ciento de las grandes empresas ya utiliza controles de acceso basados en roles para proteger avisos y registros, anticipan un entorno donde la confianza será tan relevante como el rendimiento o el costo.
A escasos días de comenzar un nuevo año, F5 concluye que las organizaciones que traten la su infraestructura crítica estarán mejor preparadas cuando las expectativas en torno a la IA disminuyan.
