Los empresarios en México viven una etapa de alta incertidumbre y se mantiene por un sistema judicial que no presenta avances en la impartición de justicia para invertir, señalan especialistas en el Summit de grandes empresas.
En el evento organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el ministro en retiro, Javier Laynez Potisek, destaca que uno de los problemas de la justicia federal eran el nepotismo, corrupción, que termina en una «reforma de percepción» que termina por destruir un sistema.
La investigadora del CIDE, Ana Laura Magaloni Kerpes, enfatiza que el empresariado en México «estaba acostumbrado» a lidiar con un mal sistema de justicia que funciona con «propinas» y «para quienes tenían dinero para pagar buenos abogados».
«En México sólo se realizan 2 mil litigios por cada 100 mil habitantes, por debajo de Argentina y Brasil, se alentó el poder judicial en la CDMX».
Ana Laura Magaloni Kerpes, investigadora CIDE
La reforma judicial que tendrá su parte complementaria en un par de años, presentará los mismos vicios.
«Tenemos que ser realistas, sólo hay un punto positivo, pasarla al 2028, es un paliativo para un enfermo terminal. Para ganar se verá con quién tiene que acercarse para ganar, es un problema grave».
Javier Laynez Potisek, ministro en retiro
Parece que la reforma judicial fue hecha para desincentivar la inversión, considera Laynez Potisek.
La investigadora del CIDE enfatiza que para un sistema judicial funcional se requiere terminar con la corrupción, agilidad para resolución de conflictos y
Finalmente, los panelistas coincidieron en que la visión en el corto plazo presenta disyuntivas a nivel local e internacional, lo que se refleja en una falta de inversión.
