T-MEC renegociación
Los retos de la renovación del T-MEC son los aranceles a más de un 25 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos y las cuestiones de seguridad que contaminan la agenda comercial que se debe ocupar de una cadena regional competitiva, señalan especialistas en foro de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y Banco Azteca.
El CEO–México de Business Coordinating Council U.S. Representative Office, Sergio Gómez Lora, especifica que entre un 26 a 28 por ciento de las exportaciones mexicanas pagan aranceles y las restantes pagan cero arancel.
En el marco de seguridad económica de América del Norte se busca modificar las reglas de origen y aplicación los más homogénea de aranceles que aplican México, Canadá y Estados Unidos a países de los que realizan importaciones, indica Gómez Lora.
Por su parte, el ex embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán Casamitjana, afirma que las negociaciones comerciales están sujetas a los resultados en materia de seguridad.
“El tema de la cooperación mexicana contra el crimen organizado, no es especulación mía, no es radio pasillo en Washington, el representante estadounidense, Jamieson Greer que estará esta semana en México, se lo ha dicho con todas las señales al gobierno mexicano de que el tema de que la cooperación y la voluntad mexicana están vinculadas a la negociación de aranceles y al proceso de revisión del T-MEC”.
Arturo Sarukhán Casamitjana, ex embajador de México en Estados Unidos
Se destaca por los panelistas que la renegociación del acuerdo comercial trilateral analiza cuidadosamente la sustitución de importaciones de Asia en el corto y mediano plazos para no dañar las cadenas de suministro con las tarifas que se apliquen productos e insumos que vienen de la región asiática.
En este escenario, los ponentes destacaron la necesidad de fortalecer la estrategia de cabildeo y diplomacia corporativa de México en Estados Unidos al involucrar a gobernadores, congresistas, cámaras empresariales y actores locales en ambos países.
El mapa de la cadena de suministro para los siguientes años es importante diseñarlo bien para no perder competitividad frente a Europa y Asia en los siguientes 10 años, concluyen los panelistas.
