El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció la semana pasada que se conformó un equipo de asesores empresariales, entre los que se encuentran dueños y empleados relevantes de los medios de comunicación, banqueros, dueños de aerolíneas, además de que invitará a otros.

En el mismo anuncio reconoce que para lograr los objetivos en su administración de un desarrollo económico menos abismal, en el que los que tienen mucho cada vez son más ricos y los que no tienen cada vez son más pobres, con una clase media cada vez más estresada, es necesario la participación del capital privado nacional y extranjero.

Bajo este contexto será interesante ver cómo se guarda “una sana distancia” con estos hombres del dinero en México, y se logra que sus intereses coincidan con los del gobierno en beneficio de las mayorías, y no únicamente en el beneficio propio.

Sin duda, el 2019 será un año económicamente interesante para México por la nueva administración que se plantea, en la que habrá un cambio de modelo económico, sin alterar y alarmar a los inversionistas internacionales y nacionales.

El primer paso se verá en el paquete económico, que se presentará al Congreso de la Unión a más tardar el 15 de Diciembre, y el cual se considera la primera prueba de la administración López Obrador, ya que será el Presidente de la República Mexicana, y estará en funciones para lograr un México con un desarrollo económico incluyente y congruente, en el que la explotación y el abuso desaparezcan: objetivo nada sencillo a lograr en su sexenio.

Por Miguel Ramirez

Nacido en la CDMX, egresado de la FCP y S de la UNAM. Inicie en 1992 en periodismo tecnológico y después migré a la parte económica y financiera. Aficionado a la NFL y vaquero de corazón. Otros deportes son el Basquet (Knicks), Tenis; fut de Champions League...