La reforma para el sistema de pensiones presentada por el gobierno federal, el sector privado y obrero debe estar pendiente que las cotizaciones al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se reporten correctamente para evitar que se eleve el gasto, y agudizar el problema del gasto pensionario, advirtió el Instituto Belisario Domínguez (IBD).

El IBD del Senado de la República puntualizó que la elevada informalidad, la baja densidad de cotizaciones y los bajos salarios, son problemas de fondo que enfrenta la economía mexicana.

La propuesta presentada a finales de Julio de este año pretende avanzar en  el  problema  de  las  bajas  tasas  de  cotización  y  reemplazo  que enfrentarán muchos de los trabajadores bajo el sistema de cuentas individuales, ya que se prevé que los pensionados reciban un tercio del último salario.

 “Si  bien  la  reforma representa la  posibilidad para  un  gran  número de  trabajadores de acceder a una pensión mínima garantizada, destaca el hecho de que las contribuciones de los trabajadores de más bajos ingresos correrían a cargo del Estado”, advirtió el IBD.

Este nuevo esquema puede contribuir a la formalización del empleo, pero deberá tenerse cuidado de que no fomente la creación de empleos precarios, o bien, el subregistro del salario base de cotización al IMSS por parte de las empresas, señaló el IBD.


Destacó que el cruce de información entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el IMSS  ayuda a evitar esta situación.

“Los trabajadores asegurados al IMSS (bajo la Ley de  1997) se beneficiarán al contar con mayores probabilidades de acceder a una pensión mínima  garantizada  y  un  menor  número  de  semanas  de  cotización, es  posible  que  esto represente un mayor gasto en pensiones por parte del Estado”, reiteró el organismo del Senado de la República.

Para el pago de pensiones en el 2021 se destinarán 1.2 billones de pesos, de los que 871 mil 778.1 será para el IMSS y el Instituto de Seguridad, Servicios Sociales de Trabajadores al Servicio del Estado (ISSSTE) de 361 mil 135.4 mdp. Ambos suman 871 mil 871 mdp.

El IMSS en ayudas sociales y pensiones gastará 542 mil 262.4 mdp y el ISSSTE 254 mil 979.7 mdp en ayudas sociales y pensiones. La Secretaría de Salud destinará 84 mil 199 mdp a las pensiones y gastos sociales, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad.

Algunos estudios señalan que otros factores que deben tenerse en consideración en una reforma al  sistema  de  pensiones son: la  edad  de  jubilación, la  tasa  de  cotización de  los trabajadores (ligada a  incrementos salariales); la  promoción del ahorro voluntario, o bien, que éste sea automático con opciones de salida; reducir la fragmentación del sistema; elevar la  competencia en  el  mercado  de  AFORES  y  de  rentas  vitalicias,  reducir  el  cobro  de comisiones e imponer límites a las pensiones de reparto, entre otras.

Ante la  crisis  económica actual, algunos países han implementado políticas tendientes a mantener el valor de los fondos de pensiones de los trabajadores con medidas como subsidios a las cotizaciones y el apoyo directo a trabajadores como empresas.

El gobierno también tiene el reto de financiar las pensiones de gobiernos locales,  universidades públicas, de las fuerzas armadas, de las Empresas Productivas del Estado, el Poder Judicial, entre otros.

La reforma propuesta sólo se  enfoca en un segmento de trabajadores, por lo  que en el  futuro serán necesarias nuevas reformas que atiendan al problema de las pensiones y su viabilidad financiera de forma integral, concluyó el IBD.

Por Miguel Ramirez

Nacido en la CDMX, egresado de la FCP y S de la UNAM. Inicie en 1992 en periodismo tecnológico y después migré a la parte económica y financiera. Aficionado a la NFL y vaquero de corazón. Otros deportes son el Basquet (Knicks), Tenis; fut de Champions League...